La Espera

La desaparición forzada constituye una ofensa a la conciencia de la humanidad; viola todas las leyes.

La cárcel clandestina es la moderna experiencia del terror que atenta física y moralmente contra el prisionero que se encuentra indefenso y desamparado ante carceleros y torturadores siempre al servicio del Estado.

La desaparición forzada es una de las prácticas represivas más extendidas y graves, por su ferocidad, su crueldad y porque afecta no solamente a la víctima, sino a su familia, a sus amigos y a la sociedad entera que es orillada a veces a la impotencia y al pánico.

La ausencia del ser querido en los hogares es suplida por todo lo que lo recuerde; sus libros, su ropa, la música que le gustaba escuchar, todo esto  pasa a ser parte fundamental de las casas donde viven sus familiares. Las habitaciones se llenan con las fotografías de toda su vida en familia, en la escuela, en el trabajo, con los amigos. Se le quiere ver sonrientes porque el dolor de saberlos en manos de los torturadores es punzante y profundo y no acaba.

Las madres cargan en el pecho sus imágenes para sentirlos cerca en donde una vez se acurrucaron y para que cuando les pregunten ¿quién es? responder enfáticamente: es mi hijo que se lo llevó el mal gobierno de México